Memoria del fin de siglo.

Publicado en agosto de 1999.
Un informe crudo con los culpables
De los desaparecidos políticos de
Los años 80s en honduras.

 
 
 
Al vote, mcdomaldades electoreras.

Libro publicado en octubre del 2001.
Un libro acido sobre la desesperación política
De ese entonces por hacerse del poder
Un grupo de demagogos.
Al final triunfo un extranjero guapo.
El país a los meses se vino abajo,
Y fuimos el futuro seguro de
La mendicidad histórica.

 
 

Lo peor del país.

Editada en febrero de 1998

Una revista editada mensualmente.
Solo salio un tan solo numero,
Por la crisis del autor y aunque la venta fue exitosa.
El proyecto fracaso, por no tener conocimiento
Del el mercado, además de no saber como se negocia.
Los repartidores hicieron fiesta con las ganancias de la venta.
Aun debo parte de la plata de esa edición.
La revista pese a todo dejo sabores dulces, solo así pude conocer
Lo duro de ese trabajo de vender periodicos todos los días,
El recuerdo es fatal, pero tuve una novia que
Me acompañaba a las 4 de la mañana
Al mercado, bajo un puente con zopilotes
A dejar la revista para su venta.
La revista, por supuesto no valió la pena, la novia tampoco.
Pero la nostalgia de lo que pude hacer
Me quedo en el corazón, como un ciego perdido
En los pasillos grises de un cementerio.
Ya casi olvide todo eso.

 
 

El vértigo de los payasos

Libro publicado en septiembre del 2005

Un libro encarnado en una batalla de las
Mas ridículas que se han visto en las elecciones
Políticas en honduras, dos campesinos con pisto ajenos
Se disputaron el poder de una nación, uno prometía matar
Y el otro no prometía nada, apenas podía leer y escribir.
La historia se encargo de todo, claro yo también puse mi granito de tinta
Y me reí de ellos, nunca me reclamaron, pues nunca
Entendieron que es la caricatura.
Para suerte mía, y claro y de la
Caricatura también.

 
 

Caricatura del gran Dagoberto Posadas.


El maestro Dago la logró en 1991, el día que la dibujo
Ambos éramos felices, el estaba enamorado de una flor cortada
En plena primavera, hoy no se donde quedó esa primavera gris del maestro.
Yo apenas tenia 18 años y también tenia el corazón de moda, el tiempo nos derrotó a los dos.
Dago se inicio en otros rumbos y la fatalidad de su destino
Lo arrinconó en la soledad, yo seguí dibujando como
El me había dado los consejos,
El perdió la brújula de su tormentoso mar y nunca más volvió a dibujar.